El Juego de las mentiras

A veces la gente miente.  Algunos mienten sin darse cuenta, te dicen qué guapa estás hoy, cómo me gustan tus zapatos nuevos o esta noche no salgo porque tengo cena familiar.  Y tú sabes que es mentira, que en realidad no es lo que están pensando, pero te lo dicen instintivamente, simplemente porque no se atreven a decirte la verdad, piensan que puede parecerte mal.

Entonces se genera una especie de acuerdo no verbal por el cual tú aceptas la mentira, y la otra persona se cree que te lo crees y se queda satisfecha.  Lo que no sabe, es que a ti te importa una mierda si le gustan tus zapatos o si esta noche va a quedar contigo o no, pero le sigues la corriente porque te resulta más sencillo que decirle lo que piensas.  Resulta que, sin darte cuenta, tú estás mintiendo también, y sin haberlo planeado estás dándole de su mismo caldo.  Te resulta incluso divertido, es el Juego de las mentiras. Tu turno, mi turno.  Diente por diente,  y todos contentos.

Pero existe otra clase de mentiras.  Esas que, al escucharlas, hacen que tu cara se convierta en un poema, mezcla de indignación, repulsión, enfado y carcajada.  Por un lado, te duele el alma cuando las descubres.  Por otro, te apetece echarte a reir en la cara de quien te la cuenta.  Me estás tomando el pelo?  realmente, esa persona se cree que eres gilipollas.  Y eso es lo que más te duele.  Ya no importa de qué se trate la mentira,  ni cuánto daño te haga, lo que en realidad te rompe el corazón es que te tomen por idiota, que piensen que vas a jugar al juego de sus mentiras como haces con lo de los zapatos, y que al terminar el juego todo va a seguir igual.

Pero nada sigue igual después de una mentira como esta.  Las fichas del juego no vuelven a su sitio y a partir de entonces, cada vez que se abre la cajita, el juego se complica más y más.  Estrategias complicadas, movimientos bien pensados y ataques perfectamente planeados.  La otra persona sigue jugando, sin saber que tú ya has empezado a luchar.  El juego ha dejado de ser divertido, has entrado en la Guerra de las mentiras, y sólo terminará cuando uno de los dos bandos muera.

Anuncios

9 Responses to “El Juego de las mentiras”


  1. 1 monttse febrero 5, 2011 en 6:50 pm

    Pepe, cuando los amigos le decían que hay que ver, que con lo que él era, que estaba pillado por los… que se le notaba enamorado…. El dijo que yo no era nada serio, que eramos amigos, que tampoco era para tanto, y se rió del tema.

    No contó con que en el grupo estaba una amiga, una de esas que sabes que no te contaría una mentira sobre estas cosas. La amiga me lo contó sin entrar en tantos detalles como luego supe “sacarle” a él.

    Me lo contó al mediodía, quedé con él por la tarde y rompí la relación de amigos, poco seria que ya duraba casi año y medio.

    Yo no juego a eso de las mentiras piadosas, ser amable es diferente, porque si digo a alguien que la veo más delgada es porque de verdad me lo parece :). Eso sí, si la veo más gorda no lo digo a no ser que me pregunte ^_^

    Postdata: no preguntes!

  2. 2 Vanessa febrero 6, 2011 en 11:39 am

    Conozco unas cuantas relaciones “poco serias” de esas… es la excusa que algunos utilizan para poder hacer lo que quieran sin sentirse culpables. Hiciste bien en dejarlo inmediatamente :)

  3. 3 Rham febrero 6, 2011 en 3:21 pm

    ¿Que la gente miente a veces? Intentando no pecar de pesimista, yo creo que es al contrario: lo habitual es no decir la verdad, o toda la verdad, o nada más que la verdad, sino soltar mentiras, ocultar hechos, o adornar con exageraciones la realidad. Es más, creo que es una parte esencial del ser humano, o una característica típicamente nuestra (aunque existen evidencias de que la mentira no es exclusivamente humana, sino que también la ‘disfrutan’ otras especies animales)

  4. 4 monttse febrero 6, 2011 en 3:33 pm

    Humm.. yo creo que lo que le pasaba era que le daba verguenza aceptar la realidad de lo que sentía por mi y confesarla publicamente.

    Después de unas semanas lo intentamos de nuevo pero ya no fué bien, esta vez por mi culpa, y decidimos dejarlo del todo y ser amigos.

    Yo no soy tan optimista como Rham, creo que mucha mucha gente se empeña en enseñar lo que creen que esperan de ellos o lo que les gustaria ser en realidad….. mintiendo como norma general.

  5. 5 calvanki febrero 7, 2011 en 3:53 am

    jajaja, quilla… me da a mi que debes conversar con alguien (oye, tú alguien, estate prevenido, huele a cabreo de los gordos)

  6. 6 japogo febrero 7, 2011 en 9:59 pm

    Habría que hacer un diccionario entero sobre la cantidad de mentiras y sus variantes que existen. Que digo yo que las habrá de todos los colores… la mayoría, injustificables, otras quizás ineludibles. Ni blanco ni negro ni todo lo contrario.
    ¿Y será verdad esto que estoy diciendo?

  7. 7 sirventes febrero 9, 2011 en 9:59 am

    No estoy de acuerdo. Es como lo de “to be honest”. Cuando alguien te lo dice sabes que te va a contar un cuento, pero por lo menos sabes que tiene interés en que te lo creas. Es todo un juego, una gran partida de ajedrez, o de Poker. Pero la ventaja es que el día que te hartas, cuando te has cansado de jugar, simplemente mandas a la pesona en cuestión a tomar por donde amargan los pepinos y asunto solucionado. O tedavía mejor, simplemente le sigues la corriente y le haces creer que te lo estás creyendo. Entonces puedes utilizarle porque tu sabes que es todo mentira, pero él no sabe que tu no te lo has tragado. Es la técnica oriental de utilizar su fuerza en tu favor, como el judo.

  8. 8 Vanessa febrero 9, 2011 en 9:46 pm

    Estoy de acuerdo con que casi todo el mundo miente o actúa por regla general, como dice Rham. Es difícil encontrar a gente que sea “de verdad”, la gran mayoría son, como dice Monttse, un intento fallido de lo que quieren ser o lo que los demás esperan que sean. Pero aún queda gente que no es así, por suerte :)

    Calvanki, no soy tan peligrosa… más bien perro ladrador ;)

    Japogo, injustificables hay muchas, ineludibles… bueno, yo creo que una mentira nunca es ineludible si tú no quieres que lo sea.

    Sirventes, todo depende de quién te cuente el cuento. Hay gente que simplemente te da igual que te mientan o que te digan misa, pero luego hay personas que no puedes borrar de tu vida sin mas, y esas son las que te hacen daño cuando te mienten. El resto, que disfruten de su mundo de yupi, con no entrar en él está solucionado.

  9. 9 suzanneisgone febrero 10, 2011 en 2:44 pm

    Es sorprendente como hemos asumido ese “ritual” de las mentiras como algo normal. Me nerva sobre todo en las relaciones amorosas. Ese común fingimiento de “vamos a simular que voy a tu casa sólo a tomar una cervecita” etc etc cuando los dos sabéis perfectamente lo que hay… Interesante artículo!

    PD: Muchas gracias por pasarte por los ánimos : ) Por cierto, el viejo blog (el de la vie en rose) es http://myblog.es/suzanne No le puse un enlace porque me quitaba puntos de posicionamiento… Una tontería, basicamente jeje MUA!!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Buscabas algo?

RSS No pasa nada, de nuevo

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

RSS Sobre fronklins y otros menesteres

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

RSS Idea creativa

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

RSS Española por el mundo

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

Libros

GEISHA OF GION, Mineko Iwasaki. SALMON FISHING IN THE YEMEN, Paul Torday. BROOKLYNG FOLLIES, Paul Auster. THE BOOK OF ILLUSIONS, Paul Auster. LA CATEDRAL DEL MAR, Ildefonso Falcones. LOS BORGIA, Mario Puzo. EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE, Mark Haddon. EL RETRATO DE DORIAN GRAY, Oscar Wilde. LA FLAQUEZA DEL BOLCHEVIQUE, Lorenzo Silva. BALZAC Y LA JOVEN COSTURERA CHINA, Dai Sijie. SEDA, Alessandro Baricco. CUENTOS, Mario Benedetti. LA HOGUERA DE LAS VANIDADES, Tom Wolfe. LA METAMORFOSIS , Franz Kafka. VERONICA DECIDE MORIR, Paulo Coelho. LOS PILARES DE LA TIERRA,Ken Follet. ASÍ HABLÓ ZARATUSTRA, Friedrich Niestzche. LA SOMBRA DEL VIENTO, Carlos Ruíz Zafón. KAFKA EN LA ORILLA, Haruki Murakami. TOKIO BLUES, Haruki Murakami.

PELICULAS

El Orfanato, Los otros, El laberinto del Fauno, Tesis, Seven, La vida de David Gale, Crash, El viaje de Chihiro, Speed, Primavera verano otoño invierno y primavera, Deseando amar, Desayuno con diamantes, Charlie y la fábrica de chocolate, Toy story, El Milagro de P-Tinto, Babel, La vida secreta de las palabras, Mi vida sin mi, El espinazo del diablo, El diario de Noah, 9 reinas.
Licencia de Creative Commons

A %d blogueros les gusta esto: