Archivos para Mayo 2009

Debe ser la edad…

Debe ser la edad, que últimamente empiezo a sentir la necesidad de irme a vivir sóla. Después de 10 años compartiendo piso, no sólo por motivos económicos sino porque además lo prefería, de repente ahora empiezo a pensar que necesito tener mi espacio.

La verdad, no lo entiendo. Vivir en un piso compartido es lo más emocionante que hay, además de didáctico y teraupéutico. Durante estos 10 años de compartir piso he aprendido muchísimas cosas. De la vida, del amor, de la amistad…..

de la PACIEEEEEEENCIA que hay tener!!

Sí, si hay algo que se aprende cuando se comparte piso es.. a tener paciencia. Aquí no vale la de cojo la puerta y me voy!! Aquí lo máximo que puedes hacer es coger la puerta y quedarte… en tu habitación!! Así que, sin darte cuenta, con el tiempo consigues que tu paciencia logre llegar a límites insospechados. Vamos, que tras unos años compartiendo piso tienes un control sobre tí mismo q ni el mismísimo Dalai Lama.

En un piso compartido te haces mejor persona porque en un piso compartido aprendes… a compartir. Y lo mejor de todo, aprendes a compartir sin esperar nada a cambio, como bien nos han enseñado desde pequeñitos.  Tú tienes un armario en la cocina donde guardas tu comida, y tus compañeros de piso tienen el suyo propio donde guardan su comida. Tú, como bien hemos dicho, tienes tu comida en tu armario, pero resulta que tus compañeros de piso en lugar de tener su comida en su armario, la tienen en el tuyo. Porque resulta que tu comida es SU comida también, y ellos se comen tu comida,  y tu comida es de todos,  y… qué bonito es compartir!!

En un piso compartido también aprendes matemáticas. Si somos 4 personas y el mes tiene 4 semanas, cuántas semanas le toca limpiar a cada uno? NINGUNA. Matemática pura.

Si en el piso viven 3 personas y las 3 personas tienen dientes, cuántos cepillos de dientes habrá en el baño? SIETE. Como mínimo.

Si en el piso viven A,B,C y D;  A ha ido 4 veces a pagar las facturas, B ha ido 3 y C  ha ido 2 veces…. quién tiene más papeletas para que le toque ir la próxima vez? Pues evidentemente, A, porque ha ido 4 veces de 9. Por eso D ya no se molesta. Si no es culpa de D, es una cuestión de probabilidades!

El piso compartido, además de ayudarte con las matemáticas, también te enseña modales. Allí aprendes a respetar a los demás. En tu casa siempre te han dicho que respetar a los demás significa convivir con su modo de vida aunq sea diferente al tuyo. No hacer ruido cuando hay gente durmiendo, mantener limpias las zonas comunes, no invadir la intimidad de los demás…   Pues en tu casa estaban equivocados. Respetar a tus compañeros significa levantarse por la mañana y poner la música a tope, pasarse dos horas en el único baño que tiene la casa, entrar en las habitaciones de los demás cuando te da la gana o hacer una fiesta con toda tu clase el día antes del examen final de tu compañero de piso.  Respetar también es dejar toda tu mierda colección de calcetines en el salón, o utilizar todos los platos habidos y por haber en la cocina y no fregarlos hasta la semana siguiente. Eso es respetar, no sé en qué pensaban tus padres cuando te lo explicaron!

Pero esto no es todo..  en un piso compartido no sólo aprendes, sino que además disfrutas. Porque un piso compartido es ese lugar lleno de sorpresas, lleno de magia y misterio, en el que nunca sabes lo que puede pasar. Lo mismo pueden desaparecer tus camisetas como puede aparecer ropa interior que no es de nadie entre las almohadas del sofá.   Esa sensación de levantarse por la mañana y ver la puerta del salón cerrada… quién estará durmiendo esta vez en mi sofá? será alguien conocido? alguien q no he visto en mi vida?? aparecerá Brad Pitt esta vez?? y estará en calzoncillos? qué emoción!!

Las cosas desaparecen y se reproducen en el piso compartido. Por ejemplo, tu champú, por regla general, va a durar 3 veces menos de lo que te dura habitualmente, pero la basura va a multiplicarse a la velocidad de la luz.  Hablando de basura, otra de las cosas que aprendes en un piso compartido es que la basura no hace falta bajarla cada día, ni cada semana… ni siquiera cada…  ufff, mejor no sigo! porque el cubo de basura tiene una capacidad de compresión que nunca antes podías haberte imaginado, el ser humano tiene una increíble capacidad de adaptación al medio en el que vive,  y la basura tiene una capacidad de adherencia y de suspensión en contra de todas las teorías de Newton que nunca dejará de sorprenderte. Cuando ya crees que la montaña ha llegado a su punto culminante, y que el próximo papel que se ponga en la cima hará que todo se desmorone… llega tu compañero de piso y como por arte de magia coloca un hueso de melocotón arriba de todo sin que nada se mueva. Mierda! y tú con la monda de plátano en la mano!! si la pones se caerá todo, es evidente… y tendrás que sacar la bolsa del cubo… y bajarla al contenedor. … ( eeeemmm, me parece que a mi habitación no le vendría mal un poco de olor a plátano… )

Cuando compartes piso no te da tiempo a echar de menos a tus padres, porque sieeeeeeempre hay alguien que se encarga de hacer su papel. Un día, estás cocinando y de repente tu compañera te pregunta: “qué haces? preparo unas lentejas. Ah! pues así como las estás haciendo se te van a pegar! deja que yo te digo cómo hacerlas bien…”

Otro día, estás secándote el pelo y de repente aparece “mamá”  y te dice que así como te lo estás secando no te va a quedar bien (menos mal q te avisa, porque llevas toda la vida saliendo a la calle con el pelo mal secado!)

Estás limpiando el salón y de repente giras la aspiradora y tiras un vaso de cristal que alguien había dejado en el reposabrazos del sofá (q es el lugar más habitual de reposo de vasos en un piso compartido) Como si de una alucinación se tratara, de repente una voz emerge del otro lado del sofá…

-si es que ya lo sabía yo!!!!

Dios!!!! es mi madre reencarnada!!! qué digo?? es peor que mi madre!!!!

Lo peor de todo es que estas cosas también las haces tú misma cuando compartes piso, y de repente te ves en el cuerpo de tu madre diciéndole a tus compañeros cómo hacer las cosas como si de tus hijos se tratara.

También se da el caso contrario, y es que si la figura de tu madre tarda en aparecer, y nadie te dice lo que tienes que hacer, entonces tú, instintivamente, buscas a alguien a quien darle explicaciones… Que síiiiii, que todos lo hemos hecho alguna vez… el típico sábado por la mañana, abres un ojo a las 10 de la mañana y ves que está lloviendo a cántaros. No te apetece levantarte y además no tienes nada que hacer. Decides darte un homenaje y quedarte un ratito más. Pero empiezas a escuchar cómo todos tus compañeros de piso se van levantando uno a uno. Están todos en la cocina desayunando y tú no eres capaz de levantarte… pasa el tiempo.. una hora, dos horas… y tú sigues durmiendo a pierna suelta. De repente, a eso de las 14 pm, alguien llama a tu puerta. Mierda!! de un salto te pones en pie, y en cuestión de segundos has abierto la persiana, has estirado el edredón de tu cama, y te has sentado en el escritorio, con las piernas cruzadas y poniendo cara de concentración.. has cogido lo que más tenías a mano en tu escritorio y lo has abierto por una página aleatoria…

-Pasa, pasa!!

-anda! creía que estabas durmiendo!

-qué vaaaa!!! si yo me levanté a las 8 para estudiar! ( imagínese la cara de sopa, el pelo enmarañado y las marcas de la almohada en la cara)

-aahh…. ya veo ya… y llevas 6 horas estudiando el catálogo del Carrefour??

Pero seremos gilipollas? a quién pretendemos engañar? y lo que es peor… por qué le tenemos miedo a nuestros compañeros de piso? es que acaso nos van a castigar por levantarnos tarde?? o será que realmente echamos de menos a mamá?

La realidad, creo que todavía no estoy preparada para vivir sóla. Echaría de menos todas estas cosas, no tendría a nadie que hiciera el papel de mi madre, no podría echarle la culpa a D por no haber ido a pagar las facturas este mes y encima tendría que bajar la basura todos los días. Además, sería insoportable ver un sólo cepillo de dientes en el baño.

Definitivamente, no estoy preparada (o al menos eso quiero creer )

Dedicado a todos los que habeis compartido (y compartís) piso conmigo. Porque a pesar de todo lo inevitable, no ha sido tan malo, y la verdad es que he disfrutado viviendo con todos vosotros. Además, vosotros también habeis aguantado lo vuestro viviendo conmigo : )

El chico de ayer

Llego tarde.

Este post tenía que haber sido escrito hace tiempo. Y no hace unos días, cuando murió Antonio Vega, sino hace mucho tiempo, cuando todavía estaba entre nosotros. Pero, una vez más, valoro lo que tenía una vez que lo he perdido y, una vez más doy de bruces con la primavera sin haberla visto llegar.

Es difícil saber distinguir la buena música de la mala, quién tiene derecho a decidir cuándo un artista se merece la fama o cuándo está en las listas porque ha pagado millones para ello. En mi opinión, la buena música es aquella capaz de despertar emociones, aquella que se adentra en tu interior y de repente hace que un escalofrío recorra tu cuerpo. Aquella que consigue hacerte sentir tu fragilidad. Esa música que marca un momento, que se queda grabada en tu cerebro y vuelve cada vez que un sentimiento reaparece. Eso es buena música para mí.

Esas canciones que te acercan al autor, que te ayudan a comprender lo que pasaba por su cabeza o por su corazón cuando la compuso, y lo que siente cada vez que la interpreta, porque tú sientes lo mismo. Letras que incluso sin melodía sonarían bien, frases que desgarran tu corazón en una décima de segundo, voces que inundan tu habitación sin dejar espacio para nada más, acordes que siguen en silencio tu respiración, que te envuelven creando un caparazón a tu alrededor incapaz de romperse mientras estén sonando…

Para mí, tocar  La chica de ayer y ver como mi madre empieza a cantarla y me dice que es una de sus canciones favoritas, demuestra sin duda alguna que Antonio Vega y Nacha Pop se tienen bien merecida su fama. Canciones que traspasan el tiempo, que son capaces de marcar una época y ser recordadas 20 años después. Canciones que marcan un punto común entre generaciones completamente diferentes, que nos acercan a nuestros padres y que quizás consigan acercarnos a nuestros hijos. Letras que significan algo, aunque ese significado sea diferente en cada persona, en cada lugar y en cada momento. Canciones que te enseñan, que te muestran el lugar donde se encuentra fantasía y realidad.  Eso es buena música para mí.

Poco queda por decir sobre Antonio Vega, porque sus canciones lo han dicho todo. No hace falta más que escuchar su música para conocerle, y no hay más que leer sus letras para coger al vuelo el sentido de vivir. Hemos perdido uno de los grandes, el 12 de mayo de 2009 será recordado en la historia de la música española como el día en que Antonio Vega volvió a ese lugar donde nació. Y volvió para quedarse, en el sitio de su recreo.

Nos queda su música, que nunca morirá, porque la buena música es aquella que nunca muere. Nos queda su ejemplo, que muchos han sabido seguir acertadamente, y nos queda, para siempre, la tristeza de su mirada tatuada en nuestro corazón.


Nada dura para siempre y para siempre has dicho adios. ADIOS

Érase un hombre a una cámara pegado

Qué harías si perdieras tu trabajo? Con seguridad alguien os ha hecho esta pregunta recientemente. La situación del mundo en general hace que todos nos planteemos qué pasaría si, como muchos otros, perdiéramos nuestros trabajos. La respuesta más común es una mirada al cielo, seguida de un profundo suspiro, un tímido buff… no sé… y un tajante crucemos los dedos para que eso no ocurra, que a menudo viene a significar mejor no hablemos de ese tema que me deprimo.

A mí personalmente me gusta pensar que si algún día pierdo mi trabajo no será culpa de la crisis mundial sino que simplemente será el momento oportuno para dejar la oficina en la que estoy.  No me asusta pensar que quizás no encuentre otro trabajo, ni me da miedo imaginarme buscando debajo de las piedras algo con lo que poder subsistir. Suelo  pensar que las cosas ocurren por una razón, que cuando una puerta se cierra detrás de ti no hay que intentar volver a abrirla sino empezar a caminar hasta encontrar la siguiente, que tarde o temprano aparecerá un nuevo camino, y que los golpes de mala suerte siempre, siempre, siempre, son una oportunidad, ya sea para mejorar, para cambiar o simplemente para aprender.

Esa misma visión sobre la crisis tiene un amigo al que aprecio muchísimo y que, de alguna manera, es un ejemplo a seguir para mí. Ignacio Izquierdo, a quien tuve el placer de conocer durante mi erasmus en Karlsruhe, y con quien tuve la suerte de compartir mis primeros meses en Londres, se ha visto recientemente golpeado por ese gigante que nos amenaza.  Se encontraba desde hace cosa de un año viviendo en Japón, viendo cómo ese sueño que anhelaba desde hacía tiempo se iba convirtiendo en realidad. Por suerte o por desgracia, el proyecto en el que estaba trabajando se ha paralizado y de repente su estancia en el país del sol naciente ha llegado a su fin.

Hace unos meses, cuando empezaban los problemas con su proyecto, Ignacio cruzaba los dedos para pudiera seguir adelante y así prolongar su estancia en ese país que ya había conquistado su corazoncito. Hoy, ya de vuelta en España, creo que el sentimiento de tristeza por tener que volver se ve compensado con la ilusión y las ganas de emprender su próxima aventura y ver cómo otro de sus sueños se hace realidad.

Convirtiendo crisis en oportunidad“, Ignacio está ahora ultimando los preparativos para iniciar un viaje alrededor del mundo que, probablemente, no habría encontrado momento más propicio que este.

Armado con su preciada cámara, le veré partir desde Londres y empezar a disparar sin descanso apuntando hacia  “Rusia, Tibet, Nepal y el Sureste Asiático, que será la parte más importante del viaje, breve parada en Australia y muy larga en Nueva Zelanda y acabar cruzando el Pacífico para atravesar Estados Unidos antes de volver al viejo continente”. En la mochila, lo mínimo necesario para sobrevivir, además de todos los accesorios para la cámara y unos cuantos kilos de ilusiones, sueños y esperanzas. Tras sus huellas, la sombra de todos los que intentaremos acompañarle desde la distancia, esperando con impaciencia el relato de sus aventuras.

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Para tí, pequeño Willie Fog, un paquete de ánimos adobados con envidia (de la sana, of course),  mis mejores deseos para los próximos meses y un abrazo enorme que también recibirás en persona.

Para todos los demás, no dejeis de pasaros por su página web, os aseguro que no os defraudará, podeis aprender y descubrir muchas cosas. También podeis ver sus fotos viajeras y de otros tipos aquí. Sabed que está buscando patrocinadores así que si sabeis de alguien a quien le pueda interesar no dudeis en contactar con él.

Aquí teneis la ruta que ha escogido…

El trayecto

Igna, hoy brindo por tí, para que sigas luchando por tus sueños, para que siempre consigas hacerlos realidad y para que no dejes de compartirlos con nosotros.

ENHORABUENA, por ser capaz de echarte a andar aunque te tiemblen las piernecitas.

BUENA SUERTE  y a comerte el mundo!! (entero)


 

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Libros

GEISHA OF GION, Mineko Iwasaki. SALMON FISHING IN THE YEMEN, Paul Torday. BROOKLYNG FOLLIES, Paul Auster. THE BOOK OF ILLUSIONS, Paul Auster. LA CATEDRAL DEL MAR, Ildefonso Falcones. LOS BORGIA, Mario Puzo. EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE, Mark Haddon. EL RETRATO DE DORIAN GRAY, Oscar Wilde. LA FLAQUEZA DEL BOLCHEVIQUE, Lorenzo Silva. BALZAC Y LA JOVEN COSTURERA CHINA, Dai Sijie. SEDA, Alessandro Baricco. CUENTOS, Mario Benedetti. LA HOGUERA DE LAS VANIDADES, Tom Wolfe. LA METAMORFOSIS , Franz Kafka. VERONICA DECIDE MORIR, Paulo Coelho. LOS PILARES DE LA TIERRA,Ken Follet. ASÍ HABLÓ ZARATUSTRA, Friedrich Niestzche. LA SOMBRA DEL VIENTO, Carlos Ruíz Zafón. KAFKA EN LA ORILLA, Haruki Murakami. TOKIO BLUES, Haruki Murakami.

PELICULAS

El Orfanato, Los otros, El laberinto del Fauno, Tesis, Seven, La vida de David Gale, Crash, El viaje de Chihiro, Speed, Primavera verano otoño invierno y primavera, Deseando amar, Desayuno con diamantes, Charlie y la fábrica de chocolate, Toy story, El Milagro de P-Tinto, Babel, La vida secreta de las palabras, Mi vida sin mi, El espinazo del diablo, El diario de Noah, 9 reinas.