Xavier le Roy se convierte en este curioso ser “inacabado” que parece estar luchando por encontrar su identidad. Hombre? mujer? alien?? quizás la Metamorfosis de Kafka no era sólo una metáfora. .. Será posible la transformación física de un ser humano en un cuerpo ajeno y desconocido para él?
Archivos para Febrero 2009
Los mercados de libros de segunda mano en Londres son tan abundantes como tentadores. Además del que montan y desmontan cada día bajo el puente de Waterloo, hay muchos otros lugares en la ciudad donde te encuentras de vez en cuando pequeños puestos de este tipo donde perderte en busca de ese título que de repente hace un click en tu cabeza, ya sea porque lo has escuchado antes, porque alguien te lo ha recomendado o simplemente porque te llama la atención al leerlo por primera vez. Lo cierto es que aquí los libros nuevos no son nada caros en comparación con España (especialmente ahora que la libra está por los suelos) pero, para los que vamos siempre ajustados y que además estamos aquí temporalmente (lo q significa que los libros que compremos no vamos a poder llevárnoslos cuando nos vayamos), pues los de segunda mano son una buena opción.
Pero además de la ventaja económica, hay algo extraño que te atrae cuando ves esas hileras de libros usados. Quizás sea su apariencia, su olor, que te hace pensar que tienen más valor que los nuevos, el hecho de saber que ese mismo libro lo han leído otras personas antes, o tal vez la inconsciente asociación con el tesoro hundido, con el baúl de los recuerdos, que te genera la convicción de que entre toda esa maraña de libros viejos está escondida esa perla única e irrepetible, que sería imposible encontrar en otro sitio, y que está esperando a que tú la rescates.
Así que, guiada por esa ilusión de rastreador de tesoros, yo no puedo evitar acercarme a husmear cada vez que veo uno de estos mercados, y aunque muchas veces iba buscando títulos conocidos, últimamente se me ha dado por dejarme llevar por el instinto y la ley de la “buena pinta”, y la verdad es que no me ha ido nada mal. Los últimos libros que he comprado sin haber escuchado nunca antes el título han resultado ser todo un acierto, lo cual me ha demostrado que más allá de Códigos da Vincis y Harrys Potters existe todo un mundo lleno de libros que merecerían tanto reconocimiento o más que muchos de los que habitualmente se convierten en los “40 principales” de la literatura.

Vida de una Geisha, de Mineko Iwasaki, es la autobiografía real de una Geisha que, habiendo sido fuente de documentación del autor de Memorias de una Geisha, se sintió profundamente ofendida por la imagen que éste difundía de ellas en su libro, demandándolo y decidiendo escribir un relato que contara la historia de su propia vida, con el fin de negar cualquier tipo de asociación en la labor de estas “artistas” japonesas con la prostitución. Un libro más que interesante para aquellos que quieran explorar la realidad de ese mundo tan ajeno a nosotros.

En La pesca de salmón en Yemen, Paul Torday nos cuenta una historia completamente surrealista en la que un jeque árabe se empeña en “importar” la pesca de salmón a Yemen. A pesar de lo absurdo de la idea y por tanto del relato, el autor consigue contagiarte de la “fe” que el jeque muestra en el proyecto, haciendo que llegues casi a creer en la posibilidad de hacer realidad esa disparatada idea. Entretanto, a medida que el proyecto va cogiendo forma, se va desarrollando toda una trama alrededor del mismo, que incluye la intrusión del Gobierno, de los medios de comunicación, e incluso de Al Qaeda, con sus particulares intereses, y que muestra la realidad de la manipulación política a la que inevitablemente se ve sometido tan ambicioso proyecto. Interesante a la vez que entretenido, y muy original.

Do not pass go, de Tim Moore, es un paseo por la historia de algunas de las zonas más conocidas de Londres. El recorrido se inicia en la casilla de salida del tablero de Monopoly británico, y continúa por cada una de las demás calles que lo componen. El autor, a pesar de ser londinense, reconoce ignorar por completo algunas de las calles del Monopoly y haber pasado muy pocas veces por algunas otras, de manera que se lanza a explorar la ciudad para luego contarnos sus descubrimientos. El libro se va desarrollando con una mezcla de anécdotas personales del autor, datos recopilados por el mismo e historias contadas por otras personas a las que va conociendo en su viaje por Londres. De esta forma, el paseo se hace muy agradable y divertido, al mismo tiempo que interesante, ya que nos descubre algunos pequeños secretos de esta gran ciudad, qué más se puede pedir?
Os recomiendo los tres, y si venís a visitarme os llevais uno de regalo ; P
8.00 am. Caos en Londres.
Servicio de autobuses cancelado en toda la ciudad. Una sóla línea de metro funciona correctamente, las demás “part suspended” o directamente “suspended”. Todos los vuelos cancelados en Heathrow. City, Luton y Southampton completamente cerrados mientras Gatwick y Stansted hacen lo que pueden, que no es mucho. Según la BBC, este ha sido el peor temporal de nieve que ha azotado el sureste de Inglaterra en los últimos 18 años, y aunque Londres ha sabido defenderse bastante bien, esta ciudad no está preparada para tan inusual cantidad de nieve.

Con este panorama, toda la población se levantó deseando suponiendo que sería imposible no sería fácil llegar a la oficina, y después de unas cuantas llamadas y mensajes para comprobar qué iba a hacer Vicente, un 20% de los empleados en UK decidimos que era altamente peligroso intentarlo así que, siguiendo las recomendaciones de los medios de comunicación que aconsejaban utilizar el transporte sólo en caso de emergencia, decidimos, muy a nuestro pesar, quedarnos en casa.
A mitad de la mañana, algunas líneas empezaban a funcionar, pero todas ellas seguían mostrando importantes retrasos. Seguía siendo difícil y peligroso llegar a la oficina, y corrías el riesgo de no poder volver si la cosa empeoraba. Así que, en lugar de arriesgar nuestras vidas por ir a trabajar, decidimos salir a tomar un buen Brunch (Breakfast+lunch) y disfrutar un poco de la preciosidad del paisaje.

Por supuesto, no podíamos dejar de hacer un muñeco de nieve, así que Helena y yo nos pusimos manos a la obra durante horas y horas hasta que conseguimos levantar dos enormes Mr y Mrs Snow como dios manda… ; )

En nuestro paseo comprobamos que la mayoría de las tiendas estaban cerradas, así como muchas cafeterías y restaurantes de nuestra zona. Pobres empleados que tampoco pudieron llegar al trabajo…
Hacia la tarde la cosa empezó a mejorar, y ahora mismo (20:25) ya ha dejado de nevar, está cayendo una especie de lluvia muy fina y la nieve empieza a derretirse. Ooooooh qué pena! :” ( Aún así, parece ser que hay riesgo de nieve durante toda la semana… veremos a ver.
Con esto, los expertos han empezado a hacer sus cálculos y han estimado que, en el día de hoy, las pérdidas han sido de más de 1.2 billones de libras, pero, ya que esta es una situación inusual, que sólo se da cada dos décadas, no resulta rentable hacer una gran inversión como la que han hecho otros países de climas más fríos. La solución más lógica, dicen, es esforzarse en facilitar a los trabajadores el poder trabajar desde casa.

Por suerte para nosotros, por ahora no lo facilitan… sería una pena perdernos estas imágenes ; )