Ya que Alberto sacó el tema, hoy vamos a hablar de los retretes de Japón. Supongo que todos habreis oído hablar de los famosos inodoros japoneses, pero vayamos por partes.
La primera vez que fui al baño en Japón (en la estación de Nagoya) esperaba encontrarme un retrete con diseño futurista, lleno de botones por todos lados, autolimpiable, con mando a distancia, play station y dvd desplegable, pero cuál sería mi sorpresa cuando, después de esperar un rato en una larga cola de mujeres mientras mis espectativas del retrete iban creciendo todavía más (tendrá un botón de masaje para pies? pensaba yo…) abro la puerta del baño y me encuentro con esto
Mi gozo en un pozo. Empecé a creer que lo de los baños robóticos era todo mentira. Además, miré hacia las paredes en busca de papel, y no es que no hubiera papel.. es que ni siquiera había un colgador (o como se llame) para el rollo de papel !!??¿?!? salí del retrete en busca de papel en el lavabo, pero tampoco había, y una señora que estaba entrando en el retrete de en frente se dio cuenta de lo que andaba buscando así que me ofreció una bolsita con papel, como si fuera una bolsa de kleenex, pero sólo con dos o tres. Yo había oído que en Japón no usan un papel como el nuestro, sino que es un papel especial muy finito, hecho de maíz o algo así, y que es biodegradable. También sabía que no se podía tirar otro tipo de papel por el váter pues causaría un desastre ecológico pero… es que tienes que llevarte tú el papel de maíz en el bolso?? me parecía demasiado extraño, así que al salir del retrete me fijé bien en todas las paredes del baño, y finalmente encontré una máquina en la entrada en la que podías comprar esas bolsitas de papel como la que me dio la señora. Aún así, comprarte tu papel higiénico?? pensé yo… en fin…
Por suerte, esta primera impresión no tenía nada que ver con lo que realmente son los baños en Japón, que lejos de todo esto que acabo de contar, suelen ser una maravilla. Sí que es cierto que en muchos sitios te encuentras estos de estilo agujero negro, que son los verdaderos orientales, pero la otra versión de excusado, que además suele estar señalizada en la puerta como “estilo occidental” es algo bastante más agradable, así que la segunda experiencia wcil fue mucho más satisfactoria. Esta vez abrí la puerta del baño y la tapa del retrete se levantó sóla, como diciéndome: bienvenida al retrete! me senté en el susodicho para comprobar con cierto gustito que el asiento estaba caliente. Para mi satisfacción, no sólo había papel, sino que había dos colgadores con sus respectivos rollos de papel higiénico, y por supuesto, como todo en Japón, estaba impoluto.
Seguidamente reparé en el mando de control que tenía a mi derecha. Había unos cuantos botones, con unos dibujitos en los que aparecía una personita azul sentada recibiendo una línea de puntos directamente hacia su trasero y otra en la que la línea de puntos era rosa y provenía desde un ángulo diferente, concretamente apuntando hacia la parte de alante de .. ejem. También había varios botones con números, que servían para cambiar la temperatura de la tapa, la presión del chorro, algún otro que no sé para qué era, y por último un símbolo de una nota musical. ?? Ok, que vas a echar tiempo en el váter y te has olvidado el mp3, pues ellos te ofrecen música ambiental, pensé yo… uy! pero si ya hay música ambiental en el baño! ^o) será que le das al botón y te abre el itunes para que escojas lo que quieres escuchar?? en fin, habrá que darle al botoncito… le doy al botón y empieza a escucharse un sonido parecido al de una cisterna. ?¿??¿?¿?¿? qué interés tendrán estos japos en simular el sonido de una cisterna?? entonces me acordé de algo, que ya sabía pero mi memoria (de 3 seg) había mandando al fondo del cajón, y es que una de las funciones de los retretes japoneses es la de camuflar los sonidos molestos que puedan provenir del acto de evacuación o vaciado del vientre. Si es que todo lo que hacen se basa en no molestar al prójimo!! Por último, después de estar 20 minutos jugando con estos botones, me levanté del váter, y para el tiempo que me disponía a subirme los pantalones la cisterna estaba ya funcionando como por arte de magia y como diciendo: gracias por utilizar nuestro servicio.
Pero no os creais que la cosa acaba ahí, esto es lo normal que te sueles encontrar en baños públicos, pero tengo entendido que hay otros que incorporan otro tipo de funciones tales como masaje de espalda o secador de posaderas, y que los nuevos modelos apuntan hacia una posible conexión del retrete a internet, o sea que igual lo de la play station no iba tan desencaminado…
Por último, otra de las cosas que incorporan algunos váteres de Japón es una especie de lavabo pequeñito encima de la caja de la cisterna, de manera que cuando tiras de la cisterna el grifo se abre automáticamente, y el agua que utilizas para lavarte las manos es la que rellena la cisterna, con el consiguiente ahorro de agua.
Después de esto, ahora cada vez que voy a un baño público aquí me acuerdo con nostalgia de los japoneses, y cada vez que me siento en la taza del váter de mi casa (especialmente en esta época del año) y empieza a recorrerme ese escalofrío que te hace pensar que estás sentándote en un maldito cubo de hielo, no puedo evitar soltar un mecaaaaaaaaagoennuestrosinodorosprehistóricos… que no podría ser más acertado para la situación.

